La etiqueta energética es obligatoria para todos los electrodomésticos. En el caso de los lavavajillas, indica, entre otras cosas, el consumo de agua y electricidad calculado para 280 ciclos al año, el ruido medido, el número de ajustes de lugar o la clase de energía de la máquina. Sin embargo, las cifras dadas siguen siendo que reportan los datos de los fabricantes. La +Armonización estética gracias a la integración en una cocina equipadaCamuflaje en caso de integración completa: el lavavajillas se vuelve prácticamente invisibleLa posibilidad de levantar el aparato para mejorar la comodidad del usuarioLa -Instalación más delicada y coste adicional para la puerta de cubiertaAcceso más complicado a las conexiones para el mantenimiento y la solución de problemasEl aparato es menos fácil de desmontar y adaptar cuando se cambia de cocina, por ejemplo